Fruto de una inteligencia colectiva y de una creatividad reflexiva, las realizaciones de RDR se conciben en estrecha colaboración con todas las partes implicadas en el proyecto. Con el fin de desarrollar propuestas sensibles y pertinentes, cada proyecto se nutre de los intercambios tanto internos como con los socios.
En el seno de equipos multidisciplinarios repartidos entre Lausana, Buenos Aires y Madrid, los colaboradores y colaboradoras combinan sus competencias en un diálogo multicultural que contribuye a la realización de programas ambiciosos y responsables.